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Con el vino, ¿quién la guerra o pobreza no olvida?
Quienes somos apasionados por el vino hace tiempo descubrimos que además de ser un grato bebestible, que acompaña nuestro esparcimiento, es también algo así como una «medicina», para nuestros pesares del alma. Ahora bien, a mi parecer, el vino a diferencia de algunas medicinas, no vendría a curarnos de la enfermedad, si no más bien…
