Desde 2010 la Biblioteca Nacional ha estado desarrollando un trabajo de valoración patrimonial del vino chileno.
Como parte de ese trabajo se formó una pequeña colección de etiquetas de vinos de Chile, que cuenta con cerca de 400 de ellas acotadas principalmente al periodo que va, desde inicios de los 90 hasta hoy.
El propósito del Centro de Patrimonio Inmaterial, detrás del proyecto y convocatoria «Imagen del Vino: Arte, Palabra y Territorio» , fue formar un fondo que apoyara el proceso de valoración patrimonial del vino chileno.
Para formar la colección se recibieron las etiquetas en comodato por un breve periodo para su digitalización con criterios de preservación y en donación definitiva en la Biblioteca Nacional. En cualquier caso, la digitalización busco conservar permanentemente las etiquetas, evitando su deterioro y eventual destrucción por desgaste.



