Cuando Biblioteca Viva (Fundación La Fuente) se acercó a nosotros y nos propuso realizar uno de nuestros eventos, la respuesta fue un sí rotundo.
Nada nos podía parecer más atractivo, que se abrieran las puertas de algunas de sus flamantes bibliotecas, emplazadas en centros comerciales de renombre. Ahora bien, al mismo tiempo esto constituía para nosotros un gran desafío, porque debíamos captar el interés de sus socios, con una actividad que fuera más allá de conversar sobre vinos o catarlos. Teníamos que conseguir que al mismo tiempo, el vino volviera con propiedad a la conversación en torno a una mesa, desde la palabra, el recuerdo, el acto de beberlo y gozarlo sanamente.
Tal como dejaron expresado sus organizadores entonces: «El vino desde siempre ha sido protagonista de las historias, que nos unen como familia, como chilenos. Es así como en estos conversatorios se busca socializar una parte de ese patrimonio inmaterial, que vive y crece en nosotros«.
En cada encuentro, los vinos que nos acompañaron fueron de productores nacionales. Entre ellos se contó a Cacique Maravilla, Casa Donoso, Lomas de Llahuén, Terroir Sonoro, por nombrar algunos.
Los Conservatorios de Vino fueron una actividad que Biblioteca Viva ofreció en forma gratuita a sus socios (previa inscripción).





















