
Más concretamente en cada encuentro…
- Disfrutamos una conversación de 1:30 – 2h, que rememora las antiguas TERTULIAS, donde se conversaba en torno a una botella de vino (o más de una, si era necesario!!).
- Conocemos las historias de vino personales, que tienen nuestros participantes para compartirnos. Aquellas donde divertidas y curiosas anécdotas se entretejen con bellos y sentidos recuerdos de niñez y juventud.
- Abordamos además temas diversos, que giran en torno a la cultura amplia de vinos, tanto aquella relacionada con su historia universal y local, como la popular que tiene que ver conjuntamente con las artes, música, literatura, bienestar, filosofía, etc.
- Guiamos nuestra conversación mediante preguntas, las cuales logran captar la atención, despertar la curiosidad y empujarnos a buscar respuestas que sorprendan y motiven a saber más.
- Finalmente y como es de esperar, acompañamos todo lo anterior con algo de comer y beber, porque si no, no tendría gracia alguna.
Por lo tanto ¿qué NO es un “Instante de Vinos”?
- NO es un curso;
- NO es una clase;
- NO es un taller;
- NO es una charla;
- NO es degustación o cata;
- No es maridaje.
«Y bueno, ¿te animas a vivir el próximo con nosotros?«

