«Nuestros eventos no son convencionales y por lo mismo, explicar en qué consisten, cómo se desarrollan, que incluyen (y qué no), no nos complica en lo absoluto. Muy por el contrario, conscientes de su singularidad les compartimos un esquema, elaborado a partir de la metodología «Journey Map» (Design Thinking) con ayuda de Guillermo Venegas de Artegráfico, amigo, colaborador y diseñador de nuestro weblog»
En términos descriptivos nuestros encuentros se pueden dividir en dos ETAPAS fundamentales. La primera tiene relación con la presentación de cada uno de los asistentes y la segunda es en la cual se abordan los temas de vino, como parte de la conversación.
Para nosotros el que quienes participan del encuentro se sientan parte de él, es importantísimo. Sobre todo porque cada uno/a lleva consigo historias y memorias ligadas al vino, que son únicas y valiosas. Y el simple hecho que las quieran compartir, hace posible que surjan hermosas coincidencias. Es esta la razón principal del porque ni recién iniciada la actividad, les instamos a presentarse, con sus nombres y por supuesto sus relatos.
El conversar es esencial para que fluya el saber de vinos, porque así como emerge natural el hablar, escuchar es absolutamente indispensable. A nosotros nos gusta ver este fluir como un «tejer» o «bordar», cuyos hilos son esos acontecimientos históricos, antecedentes científicos, detalles artísticos y tantos otros elementos que forman parte de la cultura de vinos y que los acercamos, porque son dignos de compartir.
Finalmente, como nos encanta que nuestros asistentes se conozcan entre sí, fomentamos pausas en las cuales les dejamos libres (sin nuestra intervención), aprovechamos de rellenar sus copas y de ofrecerles algo rico para comer. Porque la idea es que disfruten al máximo la experiencia y se lleven nuestros «instantes de vino» en su corazón.

