Vinos de Terraza

La temporada estival es siempre una invitación para disponer de más tiempo al aire libre. Tiempo para disfrutar de las bondades detrás de esos amaneceres y atardeceres más cálidos. De disponer de más luz natural para contemplar aquellos detalles que nos ofrece el entorno, de sus colores y texturas auténticas. Luz, que a su vez nos permite apreciar mejor, a quien eventualmente puede estar con nosotros viviendo ese momento, acompañándonos…

Entre los espacios que más se benefician con tan favorables condiciones, se cuentan balcones y terrazas. Estos, durante el resto del año permanecen ajenos a todo el movimiento, inalterados a causa del abandono, que les significa el frío, la oscuridad y humedad ocasional. En primavera en cambio, los mismos reviven, florecen, mientras que en verano su tibieza invita a vivirlos lánguidamente, a dejarse acoger por ellos, sin frenos ni consideraciones.

Ahora bien, cuando de vinos se trata, cualquier rincón que reciba momentos de sosiego, de reflexión son sin duda invaluables. Más aún, si se trata de lugares que además añaden cierta dosis de naturaleza o de horizontes sin límites, definitivamente estarían rozando la perfección. Igual, independiente de si estos son grandes o pequeños en tamaño, o si están inmersos en la ciudad o fuera de ella, el ritual del vino siempre agradecerá que nuestras mentes y corazones arriben en calma, llanos a la conexión y a vivir un viaje en los recuerdos y memorias.

¡Salud!

IdV.